Un "¡hurra!" por la prensa amigos. Europa cambia, para bien o para mal, y Pep Guardiola, la final de Bucarest, y cierto amarillismo social impregna las páginas de nuestros diarios. Repugnante.
Nos encanta la prensa de este país. Aunque no sea políticamente correcto, les animo a abrir cualquier página, cualquier diario de los más leídos, del periodismo autodenominado “serio”. El de la buena información.
Bien, ahora les meto en contexto:
Por el lado político, tenemos la victoria de François Hollande en las elecciones presidenciales de Francia, las primeras reacciones de Alemania y el gobierno de la canciller Merkel ante la ruptura del tándem “Merkozy”, las polémicas declaraciones en Onda Cero de Mariano Rajoy acerca del dinero público que se está esquilmando al Estado de Bienestar y a quien va a ir destinado “llegado el caso” (la respuesta, al final del artículo), los neonazis, y la extrema izquierda de Grecia son determinantes en el Parlamento y toman posiciones muy peligrosas (cosa que es normal, debido al estrangulamiento que les han impuestos sus “socios” europeos, por lo que habrán pensado “mejor solos que mal acompañados”), y algunas cosas más.
Por el lado social, tenemos el próximo aniversario del movimiento 15-M, y los visos que está tomando el asunto de cara a los enfrentamientos con la policía, porque desde fuentes del Ayuntamiento ya han dejado claro que no van a dejarles acampar ni nada por el estilo, las declaraciones del ex-alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, acerca de la insuficiencia de los recortes, pese a que vamos a llegar a los dos millones de hogares que no tienen ningún ingreso.
Además, tenemos la reacción de los dos mayores sindicatos de este país, CCOO y UGT, que junto con el partido socialista, parecen inermes ante lo que es el mayor atropello social que se ha hecho en democracia, adoptando una postura pasiva, simbólica, testimonial de lo que tendría que tener otra viveza, y esperando a que el desgaste social lleve a un cambio de gobierno. Las penurias que dicho “desgaste social” traiga consigo, parece ser indiferente.
Bien amigos, así el país, así las ideologías, o la falta de ellas, así cosas en Europa donde han renacido oficialmente los extremismos… Y la prensa coloca casi al mismo nivel y tamaño, la salida del Pep Guardiola del Barça, el descenso de categoría del Estudiantes, la final de Bucarest entre rojiblancos y las declaraciones de Lady Gaga y su pasado como cocainómana. Insólito.
¡Oh! Y la respuesta: La banca (¿lo dudaban?)