Las imágenes, con una resolución "sin precedentes", han permitido observar cómo se alimentan los agujeros negros.
La luz de tres telescopios infrarrojos de gran alcance ha ofrecido imágenes inéditas sobre el núcleo de un agujero negro. Los investigadores del Observatorio Austral Europeo han presenciado con una resolución “sin precedentes” la etapa fase de alimentación de un agujero negro supermasivo.
Sebastian Hoenig, uno de los miembros del equipo de investigadores, ha explicado que en las imágenes se puede ver un anillo de polvo caliente que delimita la transición de una mezcla más lejana de gas y polvo, en forma de anillo, y un disco gaseoso más cerca del agujero negro.
Este anillo de polvo ha esquivado las miradas de los científicos durante muchos años, ya que su presencia es muy débil y los telescopios no eran capaces de captarlos. Según Hoening, “la combinación de tres telescopios ha sido la clave”.
Ha sido el instrumento AMBER el que ha permitido la combinación de los telescopios, lo que supone “una verdadera hazaña, ya que las pequeñas diferencias en la llegada de la luz en los telescopios individuales tienen que someterse a la corrección constante con una precisión de unos pocos micrómetros (aproximadamente diez veces más pequeño que el grosor de un cabello)”.
A través de esta técnica se han podido observar fenómenos físicos con una resolución hasta ahora impensable, lo que es fundamental para ahondar en el estudio del espacio.