El museo hace frente a los recortes con mayor actividad y propuestas de calidad que logran atraer a los visitantes. Miguel Zugaza: aseguró que "el sector cultural es una de las soluciones para la crisis"
Para muchas instituciones el año 2011 ha sido el año de la recesión, de la pérdida de subvenciones y de la caída de los ingresos. Sin embargo, para el Museo del Prado, una de las pinacotecas más importantes a nivel mundial, el 2011 ha sido el año de récord de visitantes. Miguel Zugara, director del museo, asegura que aún en época de crisis se puede hablar “de la buena salud de los museos”.
En el 2011 se ha superado por primera vez la barrera de las 2’9 millones de visitas (un 9% más que el año anterior), lo que da un balance muy positivo de la gestión de Zugara, que lleva ya diez años en el cargo. Cuando llegó a la dirección del museo en el 2002, el número de visitantes apenas superaba el millón y medio de visitas, cifra que en esta década ha conseguido duplicar. Así se ha conseguido consolidar el proceso de ampliación y modernización de la pinacoteca, que comenzó en el 2007 con la construcción de nuevas salas.
Pero el museo no es ajeno a la crisis económica por la que atraviesa el país. Con la llegada del Plan de Austeridad que el Gobierno anunció el año pasado, el Prado vio cómo la aportación pública se reducía en casi el 30%. En unas declaraciones para El País, Zugara aseguró que sólo cabían dos soluciones ante tal panorama: “reducir o activar aún más el museo; optamos por lo segundo”. De esta forma se ha apostado por hacer frente a la mala coyuntura económica con exposiciones de calidad, como la reciente El Hermitage en el Prado (que ha conseguido atraer a más de 200.000 visitantes), y con una ampliación de los horarios de apertura. Desde el pasado mes de enero el Prado abre sus puertas también los lunes, siendo uno de los pocos grandes museos en todo el mundo que puede ser visitado cualquier día de la semana.
De esta forma los directivos de la pinacoteca esperan cubrir la pérdida de financiación pública a través de una mayor afluencia de visitantes, consiguiendo que aproximadamente el 60% de los ingresos del museo provengan de la autofinanciación.
Esta medida no solo beneficia al museo, sino que según un estudio llevado a cabo por empresa Deloitte, la apertura de los lunes supone un impacto total en el PIB de entre 80 y 90 millones de euros anuales, además de la generación de entre 2.500 y 3.000 puestos de trabajo entre empleos directos e indirectos. El director del museo espera que “el sector cultural sea una de las soluciones” para aliviar la crisis, y no una partida más de los Presupuestos Generales a la que se mire con recelo.
Otra de las vías de las que dispone el museo para su financiación es el; “es una parte muy importante, y tenemos 22.000 amigos del Prado”. Y para terminar de cuadrar los presupuestos del Prado, Zugara está pendiente de la Ley de Mecenazgo que está preparando el Gobierno, de la que espera que sea una herramienta para fidelizar el patrocinio privado. En este sentido, Zugara le ha pedido al Ejecutivo que sea “generoso”, pues entiende que la legislación actual “es muy restrictiva”.
Sin embargo el director del Prado es consciente de que la buena salud de la que goza el museo no se puede hacer extensiva a todo el sector cultural. Los pequeños museos y colecciones están al borde del precipicio. “Donde lo van a pasar mucho peor es en esos pequeños museos que tienen una audiencia mediana y que son muy dependientes de la financiación pública”.