Dos jóvenes crean una historia de amor y huyen juntos. Experimentarán un nuevo mundo de sentimientos y experiencias.
Sinopsis
Ambientada en los años 60. Dos jóvenes crean una historia de amor y huyen juntos. Mientras todos los habitantes de la isla en la que viven los buscan, experimentarán un nuevo mundo de sentimientos y experiencias.
Crítica
No todos los primeros amores son adolescentes ni todas las grandes aventuras las viven los niños. Si la época teen se nos antoja de las más difícil, cabe considerar la preadolescencia como la más extraña.
No eres un niño, pero no eres "mayor". Ni de cuerpo, ni de mente. Pero lo maravilloso de esta edad es que todo es posible aunque sea imposible. Que todo tiene un matiz tan serio que es absurdo. Tan extravagante, que es serio.
Y es que el amor que viven Sam y Suzy, además de por la edad, quizá hubiese sido imposible en otra época. ¿Qué es el amor de película sin cartas? Sin distancias, que fortalecen los sentimientos con la imperiosa necesidad de unirse, casi o más grande que la necesidad de huir, simplemente. Huir de una familia que no nos entiende o de una familia que ya no está. De unos amigos que no son tan amigos o de quienes no quieren serlo. De las reglas, de lo impuesto.
Esta fábula retrata el paraíso de los niños, el bosque de los amantes, las aventuras de una isla secreta, los colores pálidos de los años 60. Los fetiches infantiles que nos enseñan que, al fin y al cabo, dos niños de 12 años siguen siendo niños por muy tristes que estén.
En el film de Anderson todo tiene sitio. Todo tiene lectura, pero siempre desde la perspectiva de los infantes. El caos, los nombres, la esencia de las cosas, la melancolía, la locura, la amistad, el primer beso. La aventura, los sueños. El matrimonio, la familia. Y, sobre todo, los adultos.
Ficha Técnica
Título original: Moonrise Kingdom
Año: 2012
Director: Wes Anderson
Guión: Roman Coppola, Wes Anderson
Reparto: Jared Gilman, Kara Hayward, Bruce Willis, Edward Norton, Bill Murray, Frances McDormand, Tilda Swinton, Jason Schwartzman, Bob Balaban, Harvey Keitel