La autora se muestra indignada con la situación actual: "Es una barbaridad que nos hayan dicho que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades"
Francisca Aguirre, ganadora del Premio Nacional de Poesía 2011, ha declarado que "la educación es la enemiga pública número uno de los que quieren explotar a los demás". También ha querido hacer hincapié en que dada la situación actual es imprescindible enseñar a "leer y entender".
La Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) ha invitado a Francisca Aguirre a sus Martes Literarios. En la rueda de prensa, la escritora ha querido remarcar la importancia de la educación como herramienta para hacer consciente al ciudadano de "que tiene unas obligaciones y que si las cumple, automáticamente, tiene derechos".
Aguirre ha sido muy crítica con la situación política y económica que estamos atravesando. "Es una barbaridad que nos hayan dicho que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades", ha apuntado, y, parafraseando a Valle-Inclán "en este país no se puede robar un pan, pero se puede robar un pueblo entero".
Ganadora de Premio Nacional de Poesía por Historias de una anatomía, Aguirre se ve a sí misma como una "autodidacta químicamente pura", que debe "lo poco o mucho" que sabe "a la lectura".
Fue el poeta griego Kavafis, y su poema Esperando a los bárbaros, elque empujó a la escritora a hacer un balance de su obra escrita hasta el momento y "empezar de cero" con los clásicos, sin prisas.
Su primera obra, Ítaca, es el producto de seis años de trabajo. Aguirre sigue el método, de su colega Luis Rosales, quien una vez le dijo que "no existen buenos o malos poetas, sólo están aquellos que se conforman y los que no". "Yo me he pasado la vida sin conformarme", ha apuntado la escritora.
La Premio Nacional de Poesía 2011 tiene esperanza en las nuevas generaciones de poetas y en las nuevas tecnologías, como los ordenadores, que para ella son "una ventana al mundo" y "un inconformismo justificado por su negro porvenir".