Una crisis en el sector que no remonta. El mercado interior está cayendo y la facturación ahoga a editoriales e intermediarios. Portavoces del sector no descartan que en 2012 puedan cerrar algunas editoriales, por culpa de estas cifras.
En el primer semestre de 2012 la caída ya se acerca al 10%, se anunció desde la Federación de Gremios de Editores de España. Se trata de un descenso en picado en el mercado interior, se compensa con las exportaciones que las editoriales españolas hacen al extranjero.
Y es que en España el proceso desestabilizador tanto de la crisis financiera, como la implantación del mundo digital y el formato ebook, ha sido la principal incidencia que ha tenido para la crisis del sector en este 2012. Según Cortes, parte de culpa la ha tenido la "mentalidad de la cultura de todo gratis" durante la presentación del Estudio de Comercio Interior y Exterior del Libro en España.
Asimismo, se ha pedido al gobierno una nueva fiscalidad para el sector del libro, dado que el aumento del IVA que se hizo, y el que temen que se vaya a implantar en los próximos meses, vaya a agudizar la caída de las ventas.
Para aliviar esta caída, se reclama de manera "urgente" una nueva ley de propiedad intelectual y una nueva fiscalidad (IVA) del libro en todos sus formatos. Además, han indicado que las medidas que ha tomado el gobierno a raíz de la definitiva implantación de la Ley “Sinde”, llegan tarde.
José María Ávila, uno de los portavoces del sector, afirma que el comercio exterior es el que salva la partida de este año, dado que es “una de las pocas que aportan una cifra positiva a la balanza de pagos, y los réditos para el país son muy importantes y no están valorados por los departamentos económicos de este país".
Francia y Reino Unido ocupan los primeros puestos de la exportación del sector dentro de la UE, mientras América se mantiene como segundo destino de las ventas al exterior con México, Argentina y Chile como principales destinatarios.
Además, han hecho hincapié en el “importante esfuerzo” que han realizado las editoriales españolas para ofertar una cantidad considerable de títulos en formato digital, aumentando las ventas de este año un 3% en comparación con el pasado ejercicio.