La biblioteca digital más grande del mundo Google Books, con más de 20 millones de libros escaneados desde 2004, contiene muchas obras que no han recibido por parte de los autores de las mismas el consentimiento a su digitalización. Es por ello que Google ha sido demandado por parte de un colectivo dirigido por la Asociación de Autores de EEUU.
Según informa Bloomberg, se trata de una demanda colectiva entre la Asociación de Autores sin ánimo de lucro estadounidense, algunos autores particulares y la Sociedad Americana de Fotógrafos. Una querella que se remonta al año 2005 , cuando la compañía Google comenzó la digitalización masiva de obras de muchos autores que no dieron su consentimiento previo.
Así, denuncian, Google incurrió en la supuesta ilegalidad en la digitalización de las copias, monopolio de contenidos escaneados y abuso del Copyright. Piden además, la creación de “nuevas normas que indiquen que la digitalización de libros con derechos de autor no es un derecho y es ilegal”.
Por lo tanto, la compañía estadounidense creada en 1997 tendría que pagar 750 dólares (605 euros) por cada unidad digitalizada sin los derechos de autor plenamente cedidos por el propietario, según la demanda que han filtrado los medios.
Se interpuso en 2005, un año después de que la empresa de Silicon Valley se embarcara en uno de sus proyectos más ambiciosos: Captar palabras a través de las obras más relevantes de la historia, lo cual tenía una serie de posibilidades para la localización y almacenamiento de obras extraordinario.
La demanda de este colectivo advierte que el cortafuegos de Google para la digitalización masiva de obras, como puede ser la lectura de pequeños fragmentos que no vulneran per se los derechos de autor, es una digitalización parcial, por lo que entienden que sí vulnera los derechos de autor.
Por su parte, está la envergadura de Google Books, que lleva desde 2004 invirtiendo en crear una infraestructura fuerte y un elevado número de volúmenes digitalizados. Este hecho podría también constituir un monopolio de las bibliotecas digitales por abuso de posición dominante, delito que sí está penado en Estados Unidos.
Asmismo, el juez del caso no admitió el razonamiento de Google, que alegó que la disposición de libros es “un derecho” de los ciudadanos. Además está cifra que tendría que pagar la compañía si pierden el juicio: 605 euros (750 dólares) por libro, contando con que llevan más 20 millones de libros digitalizados, puede poner un grave aprieto a Google.
Hace un año se buscó un consenso por parte de Google, sobre la creación de una biblioteca mundial, con el consentimiento de la Asociación de Autores y la financiación del motor de búsquedas, pero no se logró por motivos económicos, antimonopolísticos y otros desacuerdos.
Por su parte, en el caso de que ganase Google, se abrirán nuevas perspectivas hacia la digitalización de contenidos y la creación de reglas que la normalizaran.
Se trata de una sentencia que podría convertirse en un patrón de actuación para el resto de países que poseen legislación en materia de derechos de autor.