Estoy de acuerdo en que tiene que darse una reconversión del sector cultural y conseguir que la iniciativa privada sea la que financie la mayor parte de las actividades y empresas culturales
De ahí que el renovado afán que le ha entrado al Gobierno, en concreto a Lassalle, por reconvertir el sector y alejarlo de las lindes del Presupuesto público. No deja de ser estrambótico que sea justo ahora, cuando sufrimos la mayor crisis que España ha conocido, cuando les entren esas ganas. Ahora, que es cuando el Gobierno debería apoyar al sector cultural más que nunca, ya que es conocedor de su fragilidad, resulta que Lassalle reconoce que no conocía los números y los empresarios culturales están convencidos de que ni él ni Wert tienen mando en plaza si se trata de parné. Justo ahora, tratan al sector cultural como un sector económico más y le pegan unos viajes de aúpa. Recordemos que antes de la crisis, todo eran buenas palabras y buenos actos en pro de la “defensa de nuestro patrimonio cultural y capacidad creativa”.
Estoy de acuerdo en que tiene que darse una reconversión del propio sector y conseguir que la iniciativa privada sea la que financie la mayor parte de las actividades y empresas culturales. Estoy de acuerdo en que, en tiempos como los actuales, la presencia económica del Estado en la Cultura se reduzca e incluso se recorte de un lado, para pagar en otro. Me parece bien, siempre y cuando se haga con sentido común. Lo que no entiendo ni me parece correcto, es que de repente, en menos de 12 meses, las ayudas y subvenciones se reduzcan, se suba el IVA y encima Lassalle anuncie que después del verano podrá aprobarse la Ley de Mecenazgo, pero con una suspensión de las deducciones.
Esa ansiada transición debería haberse hecho en tiempos de bonanza económica, no ahora. Pero ya que no queda otra, no creo que sea mucho pedir que por lo menos se haga con un poco de sentido común; si reduce ayudas y subvenciones, no suba el IVA a los productos culturales; si quiere aprobar una Ley de Mecenazgo, que por lo menos sus porcentajes de desgravación fiscal sean efectivos...
Según la Unión de Asociaciones Empresariales de la Industria Cultural Española, la subida del IVA va a provocar la desaparición de 4,226 empleos directos, una caída de los ingresos de 533 millones de euros y el riesgo de quiebra del 20% de las empresas culturales de España. Y todo esto el Gobierno lo hace por cuatro perras, porque no va a recaudar mucho más por el IVA de Cultura.
Realmente no merece la pena. Desde estas mismas páginas se ha defendido que el sector cultural debe hacer autocrítica y reformarse para poder hacer frente al presente negro que vivimos y al futuro que se nos avecina. Pero difícilmente podrá hacerlo sin el apoyo del Gobierno.
No me gustan los pesebrismos y preferiría que la Cultura estuviera pagada por la iniciativa privada y ojalá sea así, pero no se puede pretender cambiar un modelo que lleva funcionando por lo menos, dos décadas, en tres meses. Así no.